
La calidad de tu conciencia revela quién eres
¿Quieres saber qué tipo de persona eres?
Analiza tus pensamientos durante una hora.
Observa tus ideas, preceptos, emociones, reflexiones y aprendizajes.
Escucha tu mente en calma, sin juicio.
Solo escucha.
Intenta mantener la mente en silencio.
Concéntrate en la respiración y observa tus pensamientos.
Observa detalladamente cada pensamiento.
En un cuaderno, escribe las palabras clave de esos pensamientos.
Si, al cabo de una hora, esas palabras apuntan o describen una mente con lucidez, tranquilidad, empatía, autocontrol, amor, amabilidad, paciencia, bondad, comprensión, conciencia, silencio y gratitud...
¡¡¡Felicitaciones!!!
Has pasado de ser lectura a ser verbo.
Has pasado de ser prédica a ser ejemplo.
La escritura de tu ser en este momento es lo que eres y aquello en lo que te conviertes a cada instante.
Si, por el contrario, tu mente no puede mantenerse en silencio, en calma o en plenitud; si el silencio y la quietud voluntaria de tu mente te molestan, te agobian o te llenan de incomodidad o incomprensión individual y colectiva; si al observar dentro de ti descubres pensamientos vinculados a la crítica o a emociones mundanas como la envidia, la ira, el odio, la frustración, el orgullo, la altivez, el desprecio, la venganza, los celos o el resentimiento; si aparecen el juicio, la burla, la ironía, el señalamiento, la necesidad de promover tu ser como faro de la moral o la creencia de poseer una verdad absoluta como única fuente de información, es hora de empezar a plantearte qué tipo de persona eres y qué tipo de persona vas a ser cada día.
Si no te gusta el mundo, puedes empezar por transformar tus pensamientos.
Porque tus pensamientos hablan por sí mismos.
Este es un ejercicio gratuito.
Simplemente necesitas observación y autoobservación.
Observación sin juicio.
Deja fluir la paz interior, lucidez, perdón, autocontrol, sinceridad y lealtad, amor, bondad, mucha bondad.
Observar, discernir y abrazar el silencio pueden ayudarte a ser una mejor versión de ti mismo.
Solo tienes que darte la oportunidad.
El primer paso es intentar ser mejor.
La disciplina del hábito consciente te llevará a desarrollar costumbres saludables y una relación más lúcida contigo mismo.
Amar al otro como a sí mismo es una máxima de sabiduría universal.
Intentemos ser mejores seres universales cada día.
Observemos lo que pensamos.
Todo se puede transformar.
Saludos,
LiKaRuBo
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